Acerca de 50-70% de hospitalizaciones relacionadas con la gripe estacional En los últimos años, se han reportado casos en adultos mayores de 65 años. La exposición a la gripe puede comenzar en las zonas más comunes de las personas mayores: tocamos cosas que todos tocan, olvidamos lavarnos las manos o bajamos la guardia al estar cerca de caras conocidas.
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Estas pequeñas decisiones que tomamos a diario parecen inofensivas, pero permiten que los virus prosperen. Nuestros cuerpos no reaccionan con la misma rapidez ni con la misma intensidad a los virus como antes porque nuestro sistema inmunitario se debilita con la edad.
Así que la prevención se trata menos de abrigarse para el invierno y más de ser conscientes de nuestras actividades cotidianas. En esta guía, hemos resumido consejos prácticos para ayudarle a prevenir la gripe y mantenerse sano esta temporada. Siga leyendo para obtener más información.
Cómo evitar la gripe
Mantenerse saludable a menudo se reduce a pasos sencillos como los siguientes:
1. Vacúnese anualmente contra la gripe
Vacunarse es una de las medidas preventivas más sencillas que puede tomar. Los virus de la gripe mutan con frecuencia, por lo que la vacuna del año pasado podría no protegerle este año. Además, la respuesta inmunitaria del cuerpo se debilita con la edad, por lo que es importante una protección adicional.
Las vacunas no garantizan que no contraiga la gripe esta temporada, pero incluso si la contrae, experimentará un caso más leve con menos complicaciones. Puede vacunarse contra la gripe en el consultorio de un médico, una clínica, el departamento de salud local o una farmacia. Consulte con su médico con antelación si le preocupa una posible alergia a algún componente de la vacuna.
2. Lávese las manos con frecuencia
Las manijas de las puertas, los teléfonos, las barandillas y las encimeras siempre están llenas de gérmenes. Vayas donde vayas, tocas estas superficies a lo largo del día. Lavarte las manos con agua y jabón elimina los virus de tus manos antes de que puedan enfermarte.
Recuerde lavarse las manos antes de comer, después de ir al baño, después de estar en público y al llegar a casa. Para una correcta técnica de lavado de manos, recuerde mojarse las manos con agua corriente limpia, aplicar jabón y frotar todas las superficies, incluyendo entre los dedos, debajo de las uñas, pulgares y muñecas, durante al menos 20 segundos. Enjuague bien, séquese con una toalla limpia o un secador de aire y, si es posible, use la toalla para cerrar el grifo.
Puede que no siempre tengas acceso a agua y jabón, así que lleva contigo desinfectante de manos. Guarda una botellita en tu bolso o bolsillo cuando hagas recados o visites a amigos y familiares. Asegúrate de que el desinfectante de manos contenga al menos un 60 % de alcohol. Un desinfectante de manos no sustituye el lavado de manos, pero es una excelente alternativa cuando no tienes acceso a él.
3. Evite tocarse la cara
Mantener las manos alejadas de la cara es más difícil de lo que parece. Sin embargo, los ojos, la nariz y la boca son algunas de las vías más rápidas para transmitir el virus de la gripe después de que las manos hayan entrado en contacto con una superficie infectada.
Al frotarte los ojos, rascarte la nariz o incluso subirte las gafas, puedes transferir gérmenes a la cara en cuestión de segundos. Presta atención a la frecuencia con la que te tocas la cara. Si necesitas rascarte, usa un pañuelo desechable o lávate las manos primero.
4. Mantenga una dieta equilibrada y rica en nutrientes.
Lo que comes puede afectar tu sistema inmunitario. Llevar una dieta rica en nutrientes puede ayudar a tu cuerpo a combatir las infecciones con mayor facilidad.
Intente agregar frutas, verduras, proteínas magras, cereales integrales y grasas saludables Incorpora estos nutrientes a tu dieta. Contienen vitaminas y nutrientes que fortalecen tu sistema inmunitario. Recuerda consumir frutas y verduras variadas, especialmente aquellas ricas en vitaminas A, C y E (p. ej., cítricos, bayas, verduras de hoja verde y zanahorias). Al mismo tiempo, limita el consumo de alimentos altamente procesados que carecen de valor nutricional.
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5. Evite el contacto cercano con personas enfermas
Es natural querer ayudar cuando alguien no se siente bien, pero cuanto más cerca estés de esa persona, mayores serán tus probabilidades de contagiarte. Los gérmenes de la gripe se propagan fácilmente de persona a persona al toser, estornudar, hablar e incluso respirar cerca de otra.
Así que, si alguien a tu alrededor está enfermo, haz lo posible por mantenerte alejado hasta que se recupere. Esto significa evitar abrazarlos, compartir objetos y estar con ellos durante largos periodos (sobre todo en espacios cerrados). También puedes reducir el riesgo mejorando la ventilación cuando el contacto sea inevitable, como abrir las ventanas o pasar tiempo al aire libre.
No eres egoísta cuidándote primero. Dale a tu cuerpo la oportunidad de mantenerse sano ahora, en lugar de lidiar con consecuencias peores en el futuro.
6. Manténgase físicamente activo
El ejercicio permite que tu sistema inmunitario funcione mejor. Al moverte, la sangre circula mejor, lo que facilita el acceso de las células inmunitarias a todo el cuerpo. Si eres nuevo en el ejercicio, actividades suaves como marcha nórdica, Tai Chi, o yoga Son excelentes opciones para empezar.
Muchas de estas rutinas de fitness suelen estar adaptadas a adultos mayores. Así que no dejes que la falta de fuerza te impida mover el cuerpo. La constancia es más importante que la intensidad.
7. Use mascarilla en espacios interiores llenos de gente
Los espacios interiores abarrotados facilitan la propagación del virus de la gripe. Los supermercados, las salas de espera, el transporte público y las reuniones sociales son zonas comunes donde podría ser necesario usar mascarilla.
Usar mascarilla durante la temporada de gripe puede brindarte una capa adicional de protección contra los virus. No es necesario usarla constantemente; solo cuando vayas a estar en contacto con otras personas durante periodos prolongados.
8. Duerma lo suficiente
Tu cuerpo se repara mientras duermes. No dormir lo suficiente y con calidad puede debilitar la capacidad de tu sistema inmunitario para combatir infecciones. Pero ¿Cuántas horas de sueño necesitas? La mayoría de los expertos recomiendan que las personas mayores duerman entre 7 y 9 horas.
Establece una rutina de sueño regular y haz que tu entorno de descanso sea relajante. Mantén la habitación fresca, oscura y tranquila. También debes evitar las pantallas antes de acostarte. Dormir bien ayuda a que tu sistema inmunitario se recupere más rápido después de haber estado expuesto a gérmenes. Limitar la cafeína y el alcohol, especialmente por la noche, puede mejorar aún más la calidad del sueño. La actividad física regular durante el día también favorece un sueño más profundo y reparador, lo que fortalece la función inmunitaria.
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9. Mantenga limpias las superficies y los objetos compartidos
Los virus de la gripe pueden sobrevivir en superficies de contacto frecuente, como pomos de puertas, interruptores de luz, controles remotos, teléfonos y encimeras. Limpiar y desinfectar regularmente estas áreas de alto contacto ayuda a reducir la probabilidad de transferir gérmenes de las superficies a las manos y la cara.
En casa, limpie a diario los objetos compartidos durante la temporada de gripe, especialmente si alguien está enfermo. Fuera de casa, tenga cuidado después de tocar superficies compartidas y lávese o desinféctese las manos lo antes posible.
Conclusión
La prevención de la gripe no tiene por qué ser perfecta; simplemente es fundamental. Hábitos cotidianos sencillos, como una buena higiene, rutinas saludables y la conciencia de la situación, pueden brindar protección adicional contra la enfermedad. La prevención a menudo se reduce a estar preparado, mantener una rutina y contar con el apoyo adecuado.